Cualquiera puede salir de un estudio con un tatuaje nuevo.Pero solo quienes entienden la responsabilidad detrás de una pieza bien cuidada pueden presumir un tatuaje que luce fresco incluso años después.
En el mundo del tatuaje existe una verdad irrefutable:
El cuidado posterior es tan importante como la técnica del artista.
Aquí te presentamos la guía definitiva para conservar tu tatuaje en su mejor versión, escrita desde la perspectiva de los que más saben: quienes lo crean.
1. Primeras 24 horas: el comienzo de todo
El tatuaje que recibes es una obra recién salida del horno. Tu piel está abierta y necesita protección.
Respeta el vendaje
No lo retires antes del tiempo indicado. Ya sea vendaje tradicional o film especializado, su función es vital: proteger la zona de bacterias y fricción.
Limpieza consciente
Cuando llegue el momento de retirarlo:
- Lava tus manos antes de tocar la zona.
- Usa agua tibia y jabón neutro.
- No talles ni uses fibras.
- Seca con toques suaves o deja que el aire haga el trabajo.
Hidratación ligera
Una capa delgada de crema especializada es suficiente. No satures la piel: el exceso bloquea la respiración y favorece irritaciones.
Día 2 — Limpieza y control
Lava el tatuaje con Syndet Balm Tattoo y agua tibia 2 veces al día. Seca con toques, nada de fricción. Aplica una capa delgada de Balm Tattoo Original en caso de que tu tatuaje este inevitablemente expuesto al sol (rostro, cuello, manos antebrazo) puedes usar Balm Tattoo Solar que te ayuda al proceso de curación protegiéndote del sol ; solo lo suficiente para evitar resequedad. No lo cubras, no lo rasques y aléjalo del sol.
Día 3-4 — Hidratar sin exagerar
El tatuaje empieza a verse opaco y a sentirse tirante. Lava con Syndet Balm Tattoo 1–2 veces al día y mantén una hidratación ligera con Balm Tattoo Original y Balm Tattoo solar, según sea el caso, a lo largo del día. Ni piscinas, ni gimnasio, ni arrancar pieles: la piel manda.
Días 5 a 7: la etapa crítica (y tentadora)
Aquí comienza el picor, la descamación y la falsa sensación de que “todo va bien”. Es justo donde muchos cometen errores.
No arranques costras
Cada costrita es parte del proceso natural. Al retirarlas fuerzas la salida de tinta y dejas marcas.
Evita sumergirlo
Duchas rápidas, sí.
Albercas, mar, vapor, sauna, bañeras… no.
Ropa adecuada
Opta por prendas suaves y holgadas. Menos fricción = mejor cicatrización.
Semanas 2 a 4: la fase del “tatuaje fantasma”
Muchos clientes regresan con la misma preocupación: “mi tatuaje se ve opaco”.
Esto es completamente normal.
Tu piel sigue trabajando
La regeneración profunda crea una ligera capa translúcida que apagará temporalmente la tinta.
Hidrata con consistencia
Dos o tres aplicaciones al día de Balm Tattoo Original o Balm Tattoo Solar bastan para mantener la piel flexible.
Protégete del sol (aún sin bloqueador)
La piel sigue sensible. Evita la exposición directa y usa ropa como barrera y si tu tatuaje esta inevitablemente expuesto al sol usa Balm Tattoo Solar.
Después del primer mes: mantenimiento real
Cuando el tatuaje ya cerró por completo, empieza la etapa que determinará cómo envejecerá.
El sol: el gran enemigo
Sin exagerar: nada degrada más rápido un tatuaje que los rayos UV.
Balm Tattoo SunBlock, especialmente en piezas expuestas, es la herramienta más poderosa para conservar color, contraste y nitidez.
Hidrata a diario
Un tatuaje es tan vibrante como la piel que lo sostiene.
La sequedad opaca, endurece y acelera el envejecimiento de la tinta, usa Balm Tattoo Mantenimiento de color, para mantener tu tatuaje hidratado y con colores vibrantes
Evita exfoliantes agresivos
Los químicos fuertes o exfoliaciones profundas pueden desgastar la piel y, con el tiempo, afectar la intensidad de tu tatuaje.
A largo plazo: la clave para tatuajes eternamente sólidos
Un tatuaje no es un objeto: vive en una piel que cambia. Por eso el cuidado no termina nunca.
Retoques: aliados, no señales de fallo
Dependiendo del estilo, algunos tatuajes requieren ajustes con los años.
Línea fina, blackwork y color vibrante son especialmente susceptibles.
Un retoque a tiempo puede extender la vida de una pieza durante décadas.
Cuida tu piel desde dentro
Buena hidratación, alimentación equilibrada y evitar quemaduras solares son hábitos que se reflejan directamente en tus tatuajes.
Estabilidad corporal
Fluctuaciones drásticas de peso o entrenamiento intenso en áreas sensibles pueden modificar la forma del tatuaje.
Conclusión: Un tatuaje perfecto también se cultiva
En un estudio profesional hacen su parte: diseño, técnica, higiene y experiencia, pero el resultado a largo plazo depende de ti.
Con estos cuidados, no solo mantendrás tu tatuaje impecable: estarás honrando el arte, la inversión y la historia que decidiste llevar en la piel.
